Negligencias Médicas Blog

Enchufes en la Sanidad y tratos de favor

La Sanidad Valenciana y Andaluza NO es transparente

Comentamos el reciente programa que emitió la cadena Cuatro, en el Punto de Mira, un reportaje que aborda los casos de contrataciones irregulares en la Sanidad Pública de Andalucía y la Comunidad Valenciana

Bolsa de trabajo: algo huele mal…

Así es, la realidad apunta que, por ejemplo, en un Hospital analizado, hasta un 36% del personal (más de 100 médicos), ha sido designado a dedo o saltándose los puestos de la Bolsa de Trabajo.

La Bolsa es ese sitio donde están apuntados los médicos y en virtud de su curriculum, sus conocimientos desarrollados, su historial académico y otras valoraciones más, van sumando puntos. Por tanto, los médicos que más puntos tienen, son los primeros de la lista y son los primeros que deberían poder optar a un puesto de trabajo que cubra su especialidad bajo los criterios de Capacidad, Méritos, Formación y Competencia, es decir, criterios objetivos.

Pero ¿Qué sucede si estás de los primeros en la Bolsa y un puesto de trabajo al que aspiras se lo dan a alguien que se encuentra en una posición inferior? ¿Realmente nos tenemos que creer los ciudadanos que NO hay una “Mano Negra”?

¿Para qué sirve el enchufismo?

Incluso se dan casos de coacciones a médicos y enfermeros para que renuncien a su plaza y así quedar esta libre para poder meter personal de confianza. El enchufismo NO es independiente. A la hora de recetar, a la hora de derivar a determinados especialistas o a la hora de la realización de determinadas pruebas, el médico “enchufado” habrá de seguir necesariamente los métodos que le imponga la Administración, NO SEGUIRÁ, ni recetará, ni derivará, ni efectuará las pruebas que NECESITE el Paciente.

Y los altos cargos… con mayor descaro si cabe

En el reportaje se menciona que el actual director de gestión sanitaria de la Generalitat Valenciana, es un escritor y periodista sin ninguna relación aparente con el mundo de la medicina. La recién nombrada directora del Hospital La Fé de Valencia, sí que es médico, pero desde hace más de 10 años que no ejerce, ya que se ha dedicado íntegramente al mundo de la política.

En ambos casos fueron nombrados tras una convocatoria de empleo a la que también accedieron otros candidatos en principio con más méritos y experiencia para los puestos de trabajo ofertados. ¿Qué sucedió? ¿Por qué se nombraron a estas personas para ocupar unos puestos de tanta, tantísima responsabilidad?

Lo cierto es que los periodistas del programa intentaron hablar con distintos responsables, pero en ningún momento quedan claramente especificados los motivos por los que la Comisión que estudiaba dicha convocatoria optó por los mencionados en detrimento de otras ofertas, en principio, más aptas.

“… ¿Eres buen médico si recetas poco y barato? … Si, para la Administración, Si.”

Médicos afines políticamente a los gobernantes, candidatos con menos méritos que otros y que son puestos a dedo haciendo un simulacro de concurso público… ¿Qué pretende Sanidad con este tipo de actuaciones que, dicho sea de paso, se saltan a su vez la normativa de contratación laboral pública?

Algunos de los entrevistados afirman que un médico contratado a dedo es más “obediente” con las indicaciones de Sanidad, indicaciones que en muchas ocasiones van en detrimento de los pacientes, indicaciones que en muchas ocasiones pueden dar origen a Negligencias Médicas.

Podéis ver el programa completo siguiendo el LINK
El programa es de fecha de emisión 30 de abril de 2018

NO a la Violencia

En ocasiones, ante una falta de atención médica o ante una actuación sanitaria deficiente, hemos visto por los medios informativos, que un paciente ha llegado a agredir a un personal sanitario. Desde aquí hemos de manifestar nuestra MAS ABSOLUTA REPULSA Y CONDENA por estos hechos. ¿Por qué? Simple y llanamente porque no hay nada que justifique el uso de la violencia.

Es decir: Nos podemos encontrar con desatenciones médicas, con actuaciones negligentes de médicos/as o enfermeros/as. Y ante esto, aquí siempre hemos aconsejado y aconsejamos , DENUNCIAR tales hechos. Siempre denunciar, nunca la agresión. La violencia nunca lleva a nada. Al menos, a nada positivo. Es perfectamente entendible la indignación, la rabia o el dolor cuando un ser querido es víctima de una negligencia médica. Pero la violencia, lejos de arreglar nada, empeora las cosas. Porque es reprobable de por sí. Porque genera más violencia. Y porque quita toda razón a quien hace uso de ella.

Por todo ello y por muchas más razones, porque queremos que las cosas cambien, que nuestra sanidad sea más responsable y eficiente, que nuestro personal sanitario esté siempre a la altura de su profesión, siempre aconsejamos interponer la pertinente denuncia o reclamación para erradicar las malas prácticas y conseguir así la sanidad que nos merecemos todos los españoles. Todos, inclusive médicos, enfermeros, celadores y todo el personal sanitario, hemos sido y seremos pacientes y lo que queremos es que se nos trate digna y profesionalmente, como pacientes y como personas. Y ante un agravio, desatención o negligencia, hemos de reaccionar prontamente y denunciar al responsable de ello. PARA QUE NO PASE MAS.

La que se avecina : El nuevo Baremo Sanitario

Para la elaboración de un nuevo Baremo Sanitario por el que se habrán de regir en un futuro los jueces al dictar las Sentencias por Negligencias Médicas, el Gobierno ha creado un Comité de Expertos que elaborará una propuesta de Baremo de Valoración de Daños Sanitarios. Dicho Comité está ámpliamente formado por Compañías de Seguros. También hay una ámplia representación de la Administración Sanitaria, de Médicos y profesionales de la Medicina, y por supuesto, de Juristas y especialistas en Derecho.

Sin embargo, para representar a los Pacientes, las verdaderas Víctimas de las Negligencias Médicas, hay un único y solitario representante, ante otros poderes ampliamente representados y TOTALMENTE contrarios a los intereses de la Víctima… Mal empieza este Comité de Expertos cuando anula y ahoga la representación del mayor interesado en que se haga justicia.

No obstante, y tras las quejas de la Asociación del Defensor del Paciente y de otras 40 Organizaciones y Colectivos de Pacientes y Enfermos, el Ministerio de Sanidad, ha solicitado información a este organismo, remitiendo un cuestionario para que la Asociación pueda dar su visión acerca de cómo debería ser ese nuevo Baremo Sanitario y qué datos se deberían tener en cuenta.

Como consideramos que dicho cuestionario al que ha respondido la Asociación del Defensor del Paciente es un documento muy interesante, os lo reproducimos aquí en su integridad, pues nos da una clara y objetiva visión de la problemática:

Para ver el Cuestionario completo PULSAR AQUI

 

La importancia del Consentimiento Informado

¿Qué es el consentimiento informado?

El consentimiento informado consiste en la obligación que tiene el personal sanitario respecto del paciente, de informarle sobre cualquier actuación médica y, en especial, sobre los tratamientos invasivos que se le hagan, sea intervención quirúrgica (caso más frecuente) o pruebas invasivas que supongan un riesgo para la salud del paciente. Según la Ley de Autonomía del Paciente, los pacientes tienen derecho a conocer, con motivo de cualquier actuación en el ámbito de su salud, toda la información disponible sobre la misma, que debe ser verdadera y se debe comunicar al paciente de forma comprensible y adecuada a sus necesidades a fin de que éste tome las decisiones de acuerdo con su propia y libre voluntad.

Es decir: El paciente debe prestar su consentimiento para cualquier tratamiento terapéutico y para ello el médico debe informarle previamente, con antelación suficiente, de dicho tratamiento, con los pros y contras del mismo para su caso concreto y particular. Y muy especialmente cuando se trata de una intervención quirúrgica. Eso es fundamental. Porque es el paciente el que toma las decisiones, una vez debidamente informado, sobre una actuación médica y no el facultativo. Ya no estamos en el siglo XIX donde el médico se erigía respecto del paciente en una especie de “padre protector” que tomaba las decisiones por el paciente, cuando lo que estaba en juego era la vida del paciente y no la del facultativo. Se ha pasado de una modalidad “paternalista” de la medicina a otra más acorde con los derechos humanos, en el que el paciente está en un plano de igualdad con el médico y no que el médico se sitúe en un nivel superior.

En definitiva: Es muy importante, mejor dicho, esencial, que el paciente, debidamente informado, y antes del inicio de cualquier tratamiento terapéutico (y sobre todo en las intervenciones quirúrgicas o pruebas invasivas), tome la decisión más acorde con sus intereses, sin que el médico intervenga en la toma de dicha decisión, más allá de informarle de los detalles del tratamiento y de los riesgos que supone el someterse al tratamiento o de no hacer ningún tratamiento. Y el incumplimiento de dicha obligación por parte del sanitario responsable constituye una mala praxis profesional, con independencia de que el acto médico se haya realizado correctamente y, por consiguiente, se puede acudir a los Tribunales cuando el paciente no ha sido debidamente informado, de forma veraz, y sobre todo, de forma particular e individualizada de su caso. Es decir, no vale un formulario genérico. Según la doctrina de nuestros Tribunales, el consentimiento informado debe prestarse de forma específica y concreta para cada paciente, teniendo en cuenta sus circunstancias personales.

Memoria del Defensor del Paciente (y II). Hagamos memoria… del 2017

Ir a la Primera Parte del artículo

Otras Cuestiones

Consentimiento Informado: La Memoria nos indica que la “… ausencia del consentimiento supone condena a pesar de buena praxis…” Ciertamente, el Paciente ha de estar informado de los riesgos de la prueba a que se ha de someter, por ello en la Memoria se nos aconseja que la leamos con detenimiento y aclaremos todas nuestras dudas; nada de firmarlo “…el mismo dia de la intervención y mucho menos inmediatamente antes de entrar al quirófano…”, aunque nos recuerda que el hecho de “…firmar un consentimiento informado no supone privar al profesional sanitario de su responsabilidad…”

Seguridad Social: falta de protección a los trabajadores que sufren un daño sobrevenido. El Informe ahonda en la falta de protección que ofrece la Seguridad Social a trabajadores impedidos por un daño, a los cuales da como aptos para trabajar (justamente para evitar pagar ayudas a las que tuviera derecho) y por otra parte ese mismo trabajador, al estar realmente impedido, la empresa lo puede despedir, con lo que la Seguridad Social por un lado deja desamparado a esta persona (a tantas y tantas personas), y por otro tampoco fomenta y gestiona la creación de otras oportunidades laborales que si pudieran realizar dichos trabajadores.

Urgencias… por enésima vez: Una de las consecuencias más palpables de la falta de organización asistencial se vive, como cada año, en las Urgencias de los Hospitales. El Informe nos llega a aseverar que “… mientras no se activen recursos de apoyo, como aumento de camas o apertura de consultas de ambulatorio, la situación no tendrá carices de arreglo y seguirá siendo perpetua en tiempo y forma…”

 

Listas de Espera: tapémoslas que hace frio

Nos resulta inconcebible que este dato, que es el que más se ofrece a través de los medios de comunicación sirva para ponerse medallas por parte de unos y como arma arrojadiza por parte de otros: Tanto para los unos como para los otros, el Paciente que es quien debería importar, es sólo un número.
Por ello, valorar si sube o baja una lista de espera, cuya información que manejan las Comunidades Autónomas, por todos es sabido que NO es veraz, se nos antoja repetitivo y poco acorde con la realidad que es esta: Hay muchas, muchas, muchísimas personas en Lista de Espera, Listas de Espera que en muchísimas ocasiones se hacen interminables. La pregunta que se deberían hacer la Autoridades Sanitarias es: “…¿Cuántas personas mueren al año en España esperando una consulta o cirugía?…”

La que se avecina: Nuevo baremo sanitario

El Informe también nos explicita los pasos que ha seguido El Defensor del Paciente con los distintos grupos políticos para abordar junto a ellos temas tan necesarios que se apliquen como son

-La eliminación de las costas procesales.
Variar el plazo de prescripción por responsabilidad extracontractual a tres años.
Participación de La Asociación en la elaboración del nuevo baremo de daños, ya que no hay ninguna plataforma de defensa de los usuarios y los pacientes que forme parte del grupo que elabora dicho baremo, siendo discriminatorio para las víctimas más débiles.

Los contactos con los grupos políticos han suscitado bastante interés por parte de sus representantes “… así como, en general, la mayoría de ellos mostraron estar de acuerdo con nuestras propuestas…”

Para ver el texto completo de la Memoria pulsar aquí

Memoria del Defensor del Paciente (I). Hagamos memoria… del 2017

Cada Año esperamos en estas fechas la Memoria que publica la Asociación del Defensor del Paciente, ya que nos ofrece unos datos que deberíamos tener de las Administraciones Sanitarias… y no los dan. Mientras nuestros gestores sanitarios “tapen” sus errores será difícil que tengamos una Sanidad adecuada.

Justamente el Informe en sus primeras líneas nos indica con claridad que “… El mayor pecado de la Sanidad española es que no dispone de un sistema de corrección de errores… Es preferible que estos datos estén ocultos. Errar es humano, pero ocultarlos NO…”

Pero vayamos al grano: ¿Cuántos casos de Negligencias Médicas ha habido en España este año pasado?: 13.983 Denuncias se han registrado en la Asociación. La Asociación de El Defensor del Paciente NO es un Órgano Administrativo. Únicamente utiliza como datos estadísticos los datos que les llegan.

Es indignante pues que no tengamos un registro de lo que sucede, del número de Negligencias que existe, del número de fallos, de mala praxis, del número de FALLECIDOS REALES por estas causas. Nos resulta indignante que las Autoridades Sanitarias NO tengan NI ofrezcan datos reales de lo que sucede en nuestros Hospitales, que no tengamos una Historia Clínica de las irregularidades. Las Administraciones Sanitarias han de tener en cuenta que la Ciudadanía necesita saber estos datos NO para restregárselos por la cara, sino para PODER gestionar y mejorar los Servicios. Lo que deseamos es que NO HAYA Negligencias Médicas, o las menos posibles.

¿La Mejor Sanidad de Europa?

Desengañémonos. No es así. Es una Sanidad mala. Pero cierto es que nuestros mandatarios pretenden vendernos esta historia que cada vez se sostiene menos, pues día a día la prensa se encarga de ofrecernos la cruda realidad. Os recomendamos que leáis el apartado de la Memoria que dedica a los titulares de prensa de noticias que se han producido durante el año para darnos cuenta de cómo se pone realmente en peligro la vida de las personas.

Privilegiados y Desfavorecidos

Así es actualmente nuestro Sistema Nacional de Salud: El Derecho a la Salud y la Igualdad que nos garantiza la Constitución, los departamentos de salud de las diferentes autonomías nos lo niega. Hay Ciudadanos que tienen una asistencia sanitaria mejor, más rápida y eficaz que otros “… lo cual ha supuesto tremendas diferencias para los ciudadanos, a nivel de derechos, dependiendo de su lugar de residencia…”; el Gobierno debería de asegurarse y aplicar las suficientes medidas “… que garanticen el acceso a la salud pública de todos los españoles en condiciones de igualdad…”

¿Hay o no hay médicos?

La falta de cuidado de las Autoridades hacia los Médicos ha provocado la situación de falta de plazas de especialistas con carácter generalizado. La inestabilidad laboral y la brecha salarial ha permitido que se dispare el éxodo de médicos y enfermeros hacia otros países. Las medidas necesarias para ir remediando esta falta de profesionales serían: “… la estabilidad laboral, la retribución económica y el incremento de plazas MIR de especialidades deficitarias a través de ofertas de empleo público…” Recordamos que hay un alto porcentaje de médicos españoles en edad de jubilación y para los que no hay relevo. Es un grave asunto que se debería solventar con eficacia y responsabilidad, pues no estamos quedando sin médicos.

(Continuar pulsando aquí)

Para ver el texto completo de la Memoria pulsar aquí

Infecciones Hospitalarias: Entrar sano y salir enfermo… o peor

Un Tribunal condena a la Sanidad pública al pago de 179.000 euros por una infección hospitalaria que causa la muerte del paciente.

Es sabido que cuando un paciente entra en un Hospital, uno de los riesgos que corre es que pueda coger una infección hospitalaria. Pero lo que se desconoce es que, en bastantes ocasiones, el Hospital no adopta las medidas precisas y necesarias para atajar esa infección y que el paciente, al final, fallece a consecuencia de esa infección que ha contraído en el Hospital. Y eso no se puede ni se debe admitir. Todo Hospital, sea de la sanidad pública o privada, debe tener los medios necesarios para, al menos dos cosas:

Estas son las medidas de prevención:

*La primera, prevenir la infección y, para ello, adoptar las medidas pertinentes y adecuadas para garantizar la asepsia de los lugares donde está el paciente. Muchas veces ésto no se cumple, poniendo un paciente sin infección en una habitación con otro infeccioso. Esto ha dado motivo a muchas Sentencias condenatorias por no adoptar esta simple y elemental medida de precaución.

*La segunda, una vez producida la infección, adoptar todas las medidas y cuando digo todas, quiero decir todas, para averiguar el germen causante de la infección y ponerle remedio con la mayor prontitud y diligencia posibles, porque de esa prontitud depende la vida del paciente. Pero ello, por desgracia, tampoco se cumple en bastantes casos, dejando pasar días tontamente, o no dando antibiótico al paciente por no darse cuenta de la infección o dando uno genérico, que de poco o de nada le sirve.

Y esto es lo que pasa si además no se escucha al Paciente

Eso sí, tantas veces se piensa en que el paciente está ansioso y se tiene muy fácil enviar a un Psiquiatra para “arreglarle” su ansiedad, en lugar de ponerse en la piel del paciente y de sus familiares, oír realmente lo que le pasa de su boca y de sus familiares y actuar con la diligencia debida. Uno de los últimos casos, lo tenemos en uno reciente, en que un Tribunal ha condenado a la Seguridad pública a indemnizar con 179.000 euros a los familiares de un paciente fallecido por una infección de origen hospitalario.

El paciente, de 61 años, había ingresado en el Hospital con buen estado general, sin signos de patología respiratoria ni otras secuelas, para recibir tratamiento de revascularización a cargo de Cirugía Vascular al presentar una isquemia en la falange distal de los dedos de la mano, secundaria a tratamiento de quimioterapia que el paciente había recibido.

Los familiares alertaron del empeoramiento… y nada

Sin embargo, desde la segunda semana de ingreso el paciente comenzó a presentar problemas respiratorios, que inicialmente fueron catalogados como “ansiedad” y tratados por Psiquiatría, sin que se le hiciera siquiera una simple radiografía para descartar otras patologías.

Lejos de mejorar, el paciente acusó mayores problemas respiratorios en días sucesivos. Nada se hizo entonces a pesar de la evidencia clínica de su estado, y de que los familiares alertaran de forma repetida a los médicos que lo atendían. El paciente tenía pautado tratamiento antibiótico desde su ingreso en Cirugía Vascular, y con este tratamiento continuó, a pesar de que las pruebas indicaban que existía una infección y que el tratamiento no era efectivo.

Y todo lo que NO se hizo

No se solicitaron cultivos para conocer el germen causante del proceso infeccioso y, por tanto, no se pautó el tratamiento antibiótico adecuado. No se realizaron pruebas diagnósticas dirigidas a atajar el problema infeccioso. Las analíticas posteriores mostraron persistencia del proceso infeccioso, y sin causa que lo justifique, se suspendió el tratamiento antibiótico. La evolución del paciente fue catastrófica falleciendo por fallo multiorgánico secundario a infección de origen hospitalario. La sentencia del Tribunal reprocha que el paciente “nunca” llegó a recibir el tratamiento antibiótico adecuado porque “nunca” se buscó el germen causante de la infección para adaptar el tratamiento al mismo.

¡Felices Fiestas!

Todo el equipo de profesionales que formamos Bruna Abogados os deseamos unas muy felices fiestas.

 

Desear a su vez que la Sanidad en 2018, sea una Sanidad más humana, mas concienciada con el Paciente y con su sufrimiento, más responsable. Una Sanidad orientada por y para el Paciente ya que es el destinatario final y es el que necesita de la mejor comprensión por parte tanto de los profesionales como de las instituciones.

¡Felices Fiestas y Feliz 2.018!

¿Faltan Médicos o sobran? ¡Aclarémonos!

Nos resulta difícil, muy difícil encontrar en la prensa diaria dos conceptos tan contrapuestos: Por un lado rectores de Universidades de Medicina se quejan de la sobresaturación de estudiantes y por otra parte nos encontramos que las Administraciones tienen carencia de médicos, llegando incluso a ofertar plazas a través de facebook… ¿hay o no hay médicos?

Falta de previsión… ¿interesada?

Lo que sí es cierto es que se han ido ampliando plazas de estudiantes de Medicina, se han abierto nuevas facultades en los últimos años (De 28 Facultades a 42 en cerca de 10 años), y eso ha generado que actualmente, cada año acaban las carrera de medicina unos 7000 estudiantes… Muchos de ellos acaban marchándose al extranjero ya que aquí no encuentran trabajo de Médico.

¿Estará la clave en las plazas MIR?

No tiene sentido que los jóvenes se marchen fuera al no haber trabajo de médico y sin embargo FALTEN médicos. Al parecer nos encontramos con el “Embudo” en las Convocatorias MIR.

Un Médico prácticamente NO puede ejercer en la mayoría de las especialidades si no ha pasado previamente por el MIR, que no deja de ser otra cosa que un trabajo de formación el cual dura, dependiendo de la especialidad, más o menos años. Esta formación obligatoria que es el MIR no va acompañada de una plaza fija, es decir, cuando se acaba el período de formación, se acabó; Entonces el médico que ya sí puede ejercer, ha de buscar un trabajo.

No obstante, nos encontramos con un grave problema, y es que el Ministerio de Sanidad NO convoca tantas plazas MIR como la demanda existente, y los MIR que han logrado su plaza, en muchos casos tienen contratos inestables (de un mes, de una semana, de varios días… hasta contratos de un solo día), con salarios mileuristas y sobresaturados de trabajo… Así se motiva a cualquiera ¿No créeis?

Para colmo, el envejecimiento de la población médica es un problema añadido. Todas las previsiones indican que en los próximos 10 años se jubilará un altísimo número de profesionales de la Medicina a los cuales NO se tiene preparado el relevo.

En fín, desconocemos si se podría hacer peor pero sí sabemos, y está en manos de Sanidad, que se podría y se debería hacer mucho, muchísimo mejor.

El capital Humano, en este caso es más que imprescindible. Tenemos una CRISIS terrible con las Listas de Espera, cosa que se solventaría con MÁS capital humano, Más Médicos y, como vemos,

NO faltan médicos, faltan más convocatorias de plazas

NO faltan médicos, falta más formación.

En fin, NO faltan médicos porque Médicos, personal, hay. Y se necesitan porque Pacientes hay, muchos, y cada vez más. Ofrecer a un Paciente un Sistema Sanitario deficiente en Médicos es quitarle la pieza más importante de su bienestar y de su salud.

Abandono de tratamientos médicos

¿Por qué?

No tenemos estadísticas acerca de cómo empeora la salud o incluso otras consecuencias peores, fatales, sobre las personas que dejan de tomar la prescripción médica, pero el hecho de dejar de tomar una medicación “a medio curar” es evidencia de que en poco o nada mejorará la salud del enfermo.

En medio año, en la Comunidad Valenciana, una media de unas 700 personas CADA DÍA, han abandonado su tratamiento, y aunque, comparado con años anteriores, la cifra va disminuyendo, no nos engañemos, son muchas, muchas personas que dejan de tomar la medicación por el elevado coste económico que supone para sus maltrechas economías.

La mayoría es por motivos económicos…

Pero la edad también influye. Los mayores índices de abandono de tratamiento se hallan en el colectivo de ancianos, pensionistas. Los ancianos son también propensos a olvidar de tomar sus medicinas. También las personas discapacitadas son colectivos más propensos a dejar de tomar la medicación, entre otros factores por problemas de movilidad.

¿y quién los vigila?

Sanidad debería pensar que detrás de los abandonos, hay personas que muy posiblemente tengan mermadas sus capacidades como para poder valorar y controlar el uso de los medicamentos, detrás de los abandonos existe una situación económica muy deficitaria.

Tanto Sanidad como Servicios Sociales deberían de buscar medios para conocer el estado, la situación de estos pacientes que muchas veces se quedan de la mano de Dios y posiblemente, por no tomar su medicación, la próxima vez que los veamos ya será en una sala de Urgencias de un Hospital, antesala de un no deseado destino final.

No, no es de recibo enterarnos de que 700 personas AL DÍA abandonan su tratamiento médico. Es deber de las Administraciones Sanitarias intentar paliar de forma efectiva y rápida esta situación. No podemos permitir que esto sea un número más, una estadística más.

Detrás de cada abandono, hay una historia, hay una persona cuya obligación nuestra es ayudar y proteger.

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