Inmaculada Gómez ingresó en un hospital de València para operarse de una hernia de hiato, una intervención que su familia describe como sencilla. No volvió a casa.
Desde el 21 de febrero de 2025 sus familiares buscan una respuesta que, más de un año y medio después, nadie les ha dado: qué le ocurrió entre el quirófano y la habitación.
Desde Bruna Abogados llevamos el caso, que se encuentra en fase de instrucción en un juzgado de València.
El pasado 27 de septiembre, Levante-EMV se hizo eco de él: ver noticia completa.
Cincuenta minutos de los que no hay registro
Según la escasa documentación de la que dispone la familia, Inmaculada salió de la operación a las 10:30. No la subieron a planta hasta las 11:20. Cuando el personal de enfermería la llevó a la habitación, se dio cuenta de que estaba cianótica y sin pulso. Entró en parada cardiorrespiratoria y estuvieron diez minutos intentando reanimarla. Pasó a la UCI y falleció poco después.
La autopsia señala como causa de la muerte una hipoxia cerebral: su cerebro se quedó sin oxígeno. No fue una muerte hemorrágica.
Una persona no llega a ese estado en pocos minutos. Por eso la pregunta de la familia es tan concreta como difícil de responder sin documentación: dónde estuvo Inmaculada y quién la vigilaba durante esos cincuenta minutos. Como explica Ica Aznar, abogada de la familia, «no hay constancia ni registros» de quién estaba con ella cuando despertó de la anestesia. «Que nos aclaren dónde dejaron a Inmaculada», pide.
Un hospital que no responde al juzgado
Tras una cirugía, el paciente pasa a la Unidad de Reanimación (REA) o a la Unidad de Recuperación Postanestésica (URPA), donde se le vigila hasta que está en condiciones de subir a planta. Lo que ocurra en esas unidades queda registrado en las hojas de evolución y en las gráficas de constantes.
Esa es la documentación que hemos pedido al juzgado que reclame al hospital, junto con:
- quién estaba a cargo de Inmaculada y desde dónde la subieron a planta
- el listado de intervenciones programadas y realizadas por el equipo quirúrgico ese día, con la hora de comienzo y de fin de cada una y los vales de quirófano
No ha habido respuesta. Se pidió en diciembre de 2025, en febrero de 2026 y en abril. En mayo, el juzgado acordó librar un oficio al Hospital La Salud de València para que remitiera la documentación, y tampoco la ha enviado.
«Nadie nos aporta nada», resume Ica Aznar: «siguen haciendo caso omiso a los requerimientos judiciales».
Además, el juzgado citó como testigos a la responsable de las anotaciones de enfermería de esos días, al enfermero que estaba presente cuando Inmaculada entró en parada y al auxiliar sanitario. Ninguno de los tres se presentó.
Sin documentación clínica no hay verdad
Este caso muestra algo que vemos a menudo en el despacho: la historia clínica es la base de cualquier reclamación por una posible negligencia médica, y el paciente y su familia tienen derecho a ella. Cuando falta o no se entrega, el problema no es solo procesal: la falta de historia clínica vulnera los derechos del paciente y deja a la familia sin saber qué pasó.
Si estáis en una situación parecida y el centro sanitario no os entrega la documentación, os explicamos cómo pedir la historia clínica y qué derechos tenéis.
Seguimos
La familia de Inmaculada acude a la Ciudad de la Justicia cada vez que hay un paso en la causa, por pequeño que sea. Nosotros seguiremos pidiendo, por todas las vías, que se aporte la documentación y que se sepa qué ocurrió. Os iremos contando cómo avanza.