Como ya os adelantamos en vídeos anteriores, hoy vamos a explicaros qué significa la pérdida de oportunidad.
Qué es la pérdida de oportunidad
Hablamos de pérdida de oportunidad cuando, en el transcurso de una patología de base, se produce un retraso o un error en el diagnóstico, o cualquier otra actuación durante esa enfermedad que constituye una negligencia médica.
Es lo que ocurre, por ejemplo, en muchos retrasos en el diagnóstico de un cáncer. En este tipo de negligencia, la enfermedad de base, el cáncer, ya existía; pero, si ha habido un retraso en su diagnóstico, podemos estar ante una pérdida de oportunidad terapéutica. Significa que se ha privado al paciente de la oportunidad de tratarse, de mejorar el pronóstico de su enfermedad o incluso de curarse.
No puede aplicarse de forma sistemática
Lo que no puede ser es que la pérdida de oportunidad se aplique de forma sistemática a todos los supuestos. Es lo que nos ocurre en el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana: de forma general, se intenta aplicar una pérdida de oportunidad para rebajar las indemnizaciones que solicitamos, cuando en la gran mayoría de los casos esa pérdida de oportunidad no existe.
Cómo se calcula en la práctica
En la práctica jurídica, aplicar la pérdida de oportunidad significa establecer qué porcentaje de probabilidad habría tenido el paciente de curarse.
Por ejemplo, en una negligencia médica por un error en la técnica quirúrgica, la probabilidad se fija en el 100 %, porque si no se hubiera producido esa negligencia, el paciente no habría sufrido el daño. En cambio, cuando se aplica la pérdida de oportunidad, hay que establecer qué probabilidad habría tenido el paciente de curarse si se le hubiera diagnosticado precozmente o se le hubiera aplicado un tratamiento a tiempo.