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La que se avecina : El nuevo Baremo Sanitario

Para la elaboración de un nuevo Baremo Sanitario por el que se habrán de regir en un futuro los jueces al dictar las Sentencias por Negligencias Médicas, el Gobierno ha creado un Comité de Expertos que elaborará una propuesta de Baremo de Valoración de Daños Sanitarios. Dicho Comité está ámpliamente formado por Compañías de Seguros. También hay una ámplia representación de la Administración Sanitaria, de Médicos y profesionales de la Medicina, y por supuesto, de Juristas y especialistas en Derecho.

Sin embargo, para representar a los Pacientes, las verdaderas Víctimas de las Negligencias Médicas, hay un único y solitario representante, ante otros poderes ampliamente representados y TOTALMENTE contrarios a los intereses de la Víctima… Mal empieza este Comité de Expertos cuando anula y ahoga la representación del mayor interesado en que se haga justicia.

No obstante, y tras las quejas de la Asociación del Defensor del Paciente y de otras 40 Organizaciones y Colectivos de Pacientes y Enfermos, el Ministerio de Sanidad, ha solicitado información a este organismo, remitiendo un cuestionario para que la Asociación pueda dar su visión acerca de cómo debería ser ese nuevo Baremo Sanitario y qué datos se deberían tener en cuenta.

Como consideramos que dicho cuestionario al que ha respondido la Asociación del Defensor del Paciente es un documento muy interesante, os lo reproducimos aquí en su integridad, pues nos da una clara y objetiva visión de la problemática:

Para ver el Cuestionario completo PULSAR AQUI

 

Memoria del Defensor del Paciente (y II). Hagamos memoria… del 2017

Ir a la Primera Parte del artículo

Otras Cuestiones

Consentimiento Informado: La Memoria nos indica que la “… ausencia del consentimiento supone condena a pesar de buena praxis…” Ciertamente, el Paciente ha de estar informado de los riesgos de la prueba a que se ha de someter, por ello en la Memoria se nos aconseja que la leamos con detenimiento y aclaremos todas nuestras dudas; nada de firmarlo “…el mismo dia de la intervención y mucho menos inmediatamente antes de entrar al quirófano…”, aunque nos recuerda que el hecho de “…firmar un consentimiento informado no supone privar al profesional sanitario de su responsabilidad…”

Seguridad Social: falta de protección a los trabajadores que sufren un daño sobrevenido. El Informe ahonda en la falta de protección que ofrece la Seguridad Social a trabajadores impedidos por un daño, a los cuales da como aptos para trabajar (justamente para evitar pagar ayudas a las que tuviera derecho) y por otra parte ese mismo trabajador, al estar realmente impedido, la empresa lo puede despedir, con lo que la Seguridad Social por un lado deja desamparado a esta persona (a tantas y tantas personas), y por otro tampoco fomenta y gestiona la creación de otras oportunidades laborales que si pudieran realizar dichos trabajadores.

Urgencias… por enésima vez: Una de las consecuencias más palpables de la falta de organización asistencial se vive, como cada año, en las Urgencias de los Hospitales. El Informe nos llega a aseverar que “… mientras no se activen recursos de apoyo, como aumento de camas o apertura de consultas de ambulatorio, la situación no tendrá carices de arreglo y seguirá siendo perpetua en tiempo y forma…”

 

Listas de Espera: tapémoslas que hace frio

Nos resulta inconcebible que este dato, que es el que más se ofrece a través de los medios de comunicación sirva para ponerse medallas por parte de unos y como arma arrojadiza por parte de otros: Tanto para los unos como para los otros, el Paciente que es quien debería importar, es sólo un número.
Por ello, valorar si sube o baja una lista de espera, cuya información que manejan las Comunidades Autónomas, por todos es sabido que NO es veraz, se nos antoja repetitivo y poco acorde con la realidad que es esta: Hay muchas, muchas, muchísimas personas en Lista de Espera, Listas de Espera que en muchísimas ocasiones se hacen interminables. La pregunta que se deberían hacer la Autoridades Sanitarias es: “…¿Cuántas personas mueren al año en España esperando una consulta o cirugía?…”

La que se avecina: Nuevo baremo sanitario

El Informe también nos explicita los pasos que ha seguido El Defensor del Paciente con los distintos grupos políticos para abordar junto a ellos temas tan necesarios que se apliquen como son

-La eliminación de las costas procesales.
Variar el plazo de prescripción por responsabilidad extracontractual a tres años.
Participación de La Asociación en la elaboración del nuevo baremo de daños, ya que no hay ninguna plataforma de defensa de los usuarios y los pacientes que forme parte del grupo que elabora dicho baremo, siendo discriminatorio para las víctimas más débiles.

Los contactos con los grupos políticos han suscitado bastante interés por parte de sus representantes “… así como, en general, la mayoría de ellos mostraron estar de acuerdo con nuestras propuestas…”

Para ver el texto completo de la Memoria pulsar aquí

Infecciones Hospitalarias: Entrar sano y salir enfermo… o peor

Un Tribunal condena a la Sanidad pública al pago de 179.000 euros por una infección hospitalaria que causa la muerte del paciente.

Es sabido que cuando un paciente entra en un Hospital, uno de los riesgos que corre es que pueda coger una infección hospitalaria. Pero lo que se desconoce es que, en bastantes ocasiones, el Hospital no adopta las medidas precisas y necesarias para atajar esa infección y que el paciente, al final, fallece a consecuencia de esa infección que ha contraído en el Hospital. Y eso no se puede ni se debe admitir. Todo Hospital, sea de la sanidad pública o privada, debe tener los medios necesarios para, al menos dos cosas:

Estas son las medidas de prevención:

*La primera, prevenir la infección y, para ello, adoptar las medidas pertinentes y adecuadas para garantizar la asepsia de los lugares donde está el paciente. Muchas veces ésto no se cumple, poniendo un paciente sin infección en una habitación con otro infeccioso. Esto ha dado motivo a muchas Sentencias condenatorias por no adoptar esta simple y elemental medida de precaución.

*La segunda, una vez producida la infección, adoptar todas las medidas y cuando digo todas, quiero decir todas, para averiguar el germen causante de la infección y ponerle remedio con la mayor prontitud y diligencia posibles, porque de esa prontitud depende la vida del paciente. Pero ello, por desgracia, tampoco se cumple en bastantes casos, dejando pasar días tontamente, o no dando antibiótico al paciente por no darse cuenta de la infección o dando uno genérico, que de poco o de nada le sirve.

Y esto es lo que pasa si además no se escucha al Paciente

Eso sí, tantas veces se piensa en que el paciente está ansioso y se tiene muy fácil enviar a un Psiquiatra para “arreglarle” su ansiedad, en lugar de ponerse en la piel del paciente y de sus familiares, oír realmente lo que le pasa de su boca y de sus familiares y actuar con la diligencia debida. Uno de los últimos casos, lo tenemos en uno reciente, en que un Tribunal ha condenado a la Seguridad pública a indemnizar con 179.000 euros a los familiares de un paciente fallecido por una infección de origen hospitalario.

El paciente, de 61 años, había ingresado en el Hospital con buen estado general, sin signos de patología respiratoria ni otras secuelas, para recibir tratamiento de revascularización a cargo de Cirugía Vascular al presentar una isquemia en la falange distal de los dedos de la mano, secundaria a tratamiento de quimioterapia que el paciente había recibido.

Los familiares alertaron del empeoramiento… y nada

Sin embargo, desde la segunda semana de ingreso el paciente comenzó a presentar problemas respiratorios, que inicialmente fueron catalogados como “ansiedad” y tratados por Psiquiatría, sin que se le hiciera siquiera una simple radiografía para descartar otras patologías.

Lejos de mejorar, el paciente acusó mayores problemas respiratorios en días sucesivos. Nada se hizo entonces a pesar de la evidencia clínica de su estado, y de que los familiares alertaran de forma repetida a los médicos que lo atendían. El paciente tenía pautado tratamiento antibiótico desde su ingreso en Cirugía Vascular, y con este tratamiento continuó, a pesar de que las pruebas indicaban que existía una infección y que el tratamiento no era efectivo.

Y todo lo que NO se hizo

No se solicitaron cultivos para conocer el germen causante del proceso infeccioso y, por tanto, no se pautó el tratamiento antibiótico adecuado. No se realizaron pruebas diagnósticas dirigidas a atajar el problema infeccioso. Las analíticas posteriores mostraron persistencia del proceso infeccioso, y sin causa que lo justifique, se suspendió el tratamiento antibiótico. La evolución del paciente fue catastrófica falleciendo por fallo multiorgánico secundario a infección de origen hospitalario. La sentencia del Tribunal reprocha que el paciente “nunca” llegó a recibir el tratamiento antibiótico adecuado porque “nunca” se buscó el germen causante de la infección para adaptar el tratamiento al mismo.

Dos millones de Euros: Indemnización por una negligencia médica


paritUna negligencia que dejó a un bebé inválido

La niña sufrió lesiones en el parto por las que ha quedado inválida de por vida.

Un parto terrible en el que la madre sufrió lo indecible, empezando por las 12 horas que pasaron hasta que finalmente la metieron en el paritorio. Al no poder extraer al bebé con normalidad -ya que la cabeza del feto no cabía por la pelvis-, los médicos deciden utilizar otras técnicas muy agresivas para el parto vaginal provocando a la madre fuertes hematomas, pero sin éxito.

Finalmente se recurre a la cesárea, y al practicarla se produce la rotura del útero causando a la madre una gravísima hemorragia (le administraron 5 bolsas de sangre, 4 de plasma y otras tantas de suero). Al no conseguir cesar la hemorragia los médicos deciden extirpar el útero. Esta desastrosa intervención ha dejado a la madre estéril.

2,1 millones de indemnización

El Tribunal concede esta indemnización por considerar a la niña en situación de incapacidad permanente absoluta para todo trabajo y por los gastos de adaptación de la vivienda donde reside la niña dado que la menor estará de por vida en silla de ruedas, por lo que es evidente la necesidad de adecuación de una vivienda ajustada a esas características en puertas, baños, sanitarios, etc.

Una buena indemnización para una nefasta actuación médica

Y podría haber sido peor, ya que la madre (que recordemos, ha quedado estéril) no perdió la vida de milagro

El Tribunal Supremo condena a un anestesista por las graves secuelas producidas a una paciente que se sometió a una cesárea

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La Sentencia considera que la punción epidural produjo unas lesiones en “las raíces nerviosas, que no aparecieron de forma espontánea sino por aplicarla en un lugar inadecuado”.

La mujer acudió a una clínica para someterse a un parto programado por cesárea. Tras la intervención quirúrgica le quedó afectado el nervio ciático, lo que propició que se sometiera a un posterior tratamiento del que fue dada de alta con graves secuelas. Tanto es así que la propia Seguridad Social le reconoció la incapacidad laboral total para su profesión habitual.

El Tribunal Supremo condena al anestesista y a su aseguradora a pagar solidariamente a la demandante una indemnización de 125.264,72 euros, más el interés legal desde la fecha de la interposición de la demanda. En la Sentencia se manifiesta que la paciente en el momento que fue pinchada por el médico experimentó “un dolor horroroso hacia el pie izquierdo”. El facultativo, que reconoció la reacción de dolor de la paciente, explicó en el juicio que eso es frecuente, que paró y que, tras comprobar que no había problema alguno, continuó.

El Tribunal Supremo señala la existencia de un “resultado anormal y desproporcionado claramente relacionado con la administración de la anestesia“, ya que la lesión en las raíces nerviosas no aparecieron espontáneamente sino tras la punción anestésica en lugar inadecuado.

La Mala Praxis comienza por no reconocer el error

De todos es conocido que la medicina está para curar al paciente. O hacer todos los esfuerzos posibles para curarlo. Y el médico, como ser humano que es, puede equivocarse, como todos. Entra dentro de la lógica humana. Pero la mala praxis comienza por no reconocer el error, prescindir de lo que la paciente en este caso le está diciendo, que tiene un dolor horroroso en el pie izquierdo y pese a ello, el anestesista sigue, porque ese dolor horroroso, según él, es frecuente.

Esto es lo que nos debe alarmar. Que un médico prescinda abiertamente de las quejas de la paciente y siga con su intervención ignorando esas quejas, porque según él es frecuente, es, humanamente, una total insensibilidad hacia el dolor ajeno y, profesionalmente, una negligencia médica por la forma de realizar la punción. Ahora bien: La pregunta que cabe hacerse es: ¿si el médico hubiera hecho caso a la reacción de dolor del paciente hubiese sido otro el resultado? Pues seguro que sí o, al menos, hubiera tenido una consideración y respeto hacia el paciente que no tuvo, al ignorar y pasar del dolor horroroso que éste tenía. El respeto al paciente exige un trato humano, no un trato insensible.

Por cada 80 euros que se recortan en Sanidad aumenta un 1% la mortalidad

El periodista Jesús Cintora entrevista a un médico de familia, que nos habla abiertamente y sin ningún tipo de tapujos, de lo que significa hoy en día ejercer esta profesión en un centro de la Sanidad Pública.

Un testimonio que no te dejará indiferente, con afirmaciones claras y contundentes; “por cada 80 euros que se recortan en Sanidad aumenta un 1% la mortalidad…si hemos recortado 160 euros por persona los dos últimos años, esto significa que han muerto 13.000 personas que no deberían haber fallecido”.

Cada año se podrían evitar tres millones de muertes en los centros sanitarios.

joe-kianiCada año se producen tres millones de muertes evitables en los centros sanitarios del mundo. Este escalofriante dato aportado por Joe Kiani, presidente y fundador del Movimiento para la Seguridad de los Pacientes, se refiere única y exclusivamente a las muertes que se producen en centros sanitarios de todo el mundo por errores médicos, mala praxis médica o negligencia médica, como lo queramos llamar.

El objetivo de la fundación es que sean cero muertes en 2020. Conforme ha declarado en mas de una ocasión Joe Kiani; “Todos sabemos lo terrible que es cuando un miembro de tu familia muere por algo que se podía haber evitado”. Lamentablemente las cifras demuestran lo complicado que será conseguir este el objetivo. Solamente en nuestro país, las infecciones adquiridas en el entorno hospitalario afectan al 5,6% de los ingresos.

Para la fundación, uno de los pilares fundamentales es el papel que desempeñan los pacientes;. “Tiene que ser un enfermo observante, atento. Él y sus familias o quienes le acompañen”. Y no cabe duda que razón no le falta, tanto pacientes como familiares tenemos el derecho a cuestionar y preguntar en todo momento cual es el protocolo que se está siguiendo con el enfermo, porque “es nuestra salud la que está en juego”.

La fundación que dirije Kiani no es única, ya que existen muchas otras asociaciones en el mundo con el mismo objetivo, da igual, lo que verdaderamente importa es que entre todos seamos capaces de trabajar en la misma dirección.

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