Mala Praxis

IATROGENIA: La forma “bonita” de denominar las Negligencias Médicas

El diccionario define el término “iatrogenia” como la alteración, especialmente negativa, del estado del paciente producida por el médico.

Recientemente la Organización Médica Colegial y la Sociedad Española de Salud Pública (SESPAS) han dado a conocer un documento de trabajo común que nos acerca a este término y sus causas.

Informe claro por un lado…

Destacamos que el informe declare hechos tan relevantes como que estos Errores Médicos son la tercera causa de mortalidad en los Estados Unidos y por ejemplo, la incidencia de los efectos adversos ligados a la hospitalización es de casi un 10% y en según qué servicios puede llegar a un 40%… (Una cifra que debería asustarnos literalmente a todos y que en el informe pasa casi desapercibida, quedando en una mera cuestión porcentual nada más); La titularidad de este último porcentaje corresponde a las UCI… Por otra parte el informe indica que el 15% de todo el gasto sanitario está relacionado con los errores médicos…

Y por otro lado… muestra sus flaquezas

Hemos de decir que de un informe que indica con claridad que la Iatrogenia “…debe ser considerada como un problema relevante de salud pública” nos estimulaba mucho su lectura, pero lamentablemente, este informe está hecho sólo para una parte… la parte médica, a la que justifica continuamente: “…errar es de humanos…”,  “… Todas las intervenciones médicas tienen pros y contras…”. Es más, incluso nos habla de que “…buena parte de la capacidad de dañar de la medicina procede también de la entusiasta disposición de la población a someterse a todo tipo de pruebas…”, trasladando una parte de la responsabilidad a los pacientes.

En este informe se habla mucho del Médico y de la defensa del mismo, es más, se habla de la urgente necesidad de aplicar un nuevo baremo para las Negligencias Médicas y así propiciar que se pague menos por una Mala Praxis… (Así se resolvería el gasto sanitario excesivo ¿no?)

Un informe sin alma

Un informe en el que NO se hable de las principales víctimas de la Iatrogenia, de las Negligencias, de los errores médicos, es decir de los Pacientes que las han padecido, de sus DIFICULTADES en llevar una vida normal, las amarguras y la pena por la pérdida de un ser querido. Un informe que no hable de las Trabas y Dificultades que les ponen a las Víctimas tanto las Autoridades Sanitarias como las Compañías de Seguros es un informe que EVITA hacerse eco de una realidad… de la realidad del MÁS desprotegido y por ende el MÁS NECESITADO.

También es un informe escrito en parte en la inopia, ya que no tiene en absoluto en cuenta la situación actual POR LA QUE PASAN MUCHOS MÉDICOS DÍA A DÍA, y es los recortes brutales que se ha sometido a la Sanidad y la precariedad laboral de los facultativos… en ningún momento se menciona la realidad sanitaria que sufrimos todos, médicos, enfermeros, profesionales… y por supuesto, pacientes.

Un informe, también, entre pueril y cándido, que requiere urgir a las Administraciones a asignar recursos para prevenir y controlar la Iatrogenia… sin especificar ni concretar nada. Un ejemplo de ese asignar recursos sería: Contratar más médicos, destinar más recursos económicos hospitalarios, abrir camas y no cerrarlas, emplear más personal quirúrgico… ACABAR con seriedad con las Listas de Espera… pero, no se especifica ninguno de estos u otros pasos a seguir.

Tampoco se menciona nada en este informe acerca de la Transparencia… Con deciros que los datos que nos han aportado, los porcentajes, las pérdidas que causan los errores médicos, etc, esos datos o bien no son de nuestro país o bien son de hace MÁS DE DIEZ AÑOS…

Hablar de una situación muy preocupante utilizando los datos de hace una década nos da la impresión que no preocupa tanto, que la situación de hace un año, de hace un mes, de ayer mismo no preocupa. NO se puede hacer una análisis de la situación actual con datos ya caducos. Lamentablemente las Administraciones Públicas no dedican esfuerzos en contabilizar las víctimas por Negligencias Médicas… NO les interesa.

En fin, entendemos y conocemos la situación del médico, del anestesista, el cirujano, el personal auxiliar, los enfermeros y enfermeras…Sabemos de la crudeza y dureza de situaciones ante las que se tienen que enfrentar día a día y nos emociona la nobleza de su profesión y de sus actos… pero no nos olvidemos, quién ha perdido la pierna, la visión, alguna limitación física o incluso, en ocasiones, en muchas ocasiones, quién ha perdido la vida, es …EL PACIENTE.

Tal fecha como hoy… Hace 20 años

Qué lejos queda 1997… ¡y a la vez está tan cerca!

Hacemos Memoria y recordamos los sinsabores y las amarguras, las tristezas vividas cuando hemos sido víctimas de una Negligencia Médica… pero en nuestro caso, supimos sobreponernos a esa pesadumbre, a esa angustia y luchamos y luchamos contra la injusticia vivida…

Y otras personas más a las que pudimos asesorar y acompañar en su lucha. Es recomendable volver la vista atrás para darnos cuenta de que, a pesar del tiempo transcurrido, aún es muy parecido el ayer con el ahora en el ámbito de las Negligencias Médicas

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El Programa “En Primera Persona” de Canal 9 dedicó varios espacios en el año 1997 a las Negligencias Médicas, a los que Nuria Sala fue invitada a participar. Hemos “rescatado” del pasado estos interesantísimos análisis:

Nuria Sala explicó ya en aquella época ante las cámaras de la Televisió Autonómica el caso de Negligencia Médica que padeció su marido, Javier Bruna. Hace 20 años ya de esa entrevista. Más de 20 años de lucha, primero personal y más tarde en pos de los damnificados por las Negligencias Médicas

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En este caso y a raíz de la experiencia de un Padre cuya hija tuvo problemas de crecimiento y a la que los médicos se negaron a autorizar el suministro de la Hormona de Crecimiento, Nuria nos habla de la fuerza, la capacidad de lucha de este Padre que se esforzó lo indecible por que su hija fuera normal. Asimismo Nuria nos explica en el vídeo el Derecho que todo Paciente tiene a pedir su Historia Clínica. Ya entonces, como ahora, no eran muy propensas las Autoridades Médicas a facilitarla… Pero no lo olvidemos, estamos en nuestro Derecho de pedir el Historial Clínico y es deber del Hospital facilitarlo íntegramente

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En el último programa que el espacio televisivo “En Primera Persona” dedicó a las Negligencias Médicas, se nos recuerda que la Desidia, no hacer las pruebas necesarias, no pedir analíticas… son esas “pequeñas” negligencias que pueden tener consecuencias fatales. Núria se despide del programa animando a Denunciar pues la denuncia busca nuestra compensación, nuestro resarcimiento, pero a su vez también sirve para evitar nuevas negligencias.

Dos millones de Euros: Indemnización por una negligencia médica


paritUna negligencia que dejó a un bebé inválido

La niña sufrió lesiones en el parto por las que ha quedado inválida de por vida.

Un parto terrible en el que la madre sufrió lo indecible, empezando por las 12 horas que pasaron hasta que finalmente la metieron en el paritorio. Al no poder extraer al bebé con normalidad -ya que la cabeza del feto no cabía por la pelvis-, los médicos deciden utilizar otras técnicas muy agresivas para el parto vaginal provocando a la madre fuertes hematomas, pero sin éxito.

Finalmente se recurre a la cesárea, y al practicarla se produce la rotura del útero causando a la madre una gravísima hemorragia (le administraron 5 bolsas de sangre, 4 de plasma y otras tantas de suero). Al no conseguir cesar la hemorragia los médicos deciden extirpar el útero. Esta desastrosa intervención ha dejado a la madre estéril.

2,1 millones de indemnización

El Tribunal concede esta indemnización por considerar a la niña en situación de incapacidad permanente absoluta para todo trabajo y por los gastos de adaptación de la vivienda donde reside la niña dado que la menor estará de por vida en silla de ruedas, por lo que es evidente la necesidad de adecuación de una vivienda ajustada a esas características en puertas, baños, sanitarios, etc.

Una buena indemnización para una nefasta actuación médica

Y podría haber sido peor, ya que la madre (que recordemos, ha quedado estéril) no perdió la vida de milagro

El Tribunal Supremo condena a un anestesista por las graves secuelas producidas a una paciente que se sometió a una cesárea

350069-656-302

La Sentencia considera que la punción epidural produjo unas lesiones en “las raíces nerviosas, que no aparecieron de forma espontánea sino por aplicarla en un lugar inadecuado”.

La mujer acudió a una clínica para someterse a un parto programado por cesárea. Tras la intervención quirúrgica le quedó afectado el nervio ciático, lo que propició que se sometiera a un posterior tratamiento del que fue dada de alta con graves secuelas. Tanto es así que la propia Seguridad Social le reconoció la incapacidad laboral total para su profesión habitual.

El Tribunal Supremo condena al anestesista y a su aseguradora a pagar solidariamente a la demandante una indemnización de 125.264,72 euros, más el interés legal desde la fecha de la interposición de la demanda. En la Sentencia se manifiesta que la paciente en el momento que fue pinchada por el médico experimentó “un dolor horroroso hacia el pie izquierdo”. El facultativo, que reconoció la reacción de dolor de la paciente, explicó en el juicio que eso es frecuente, que paró y que, tras comprobar que no había problema alguno, continuó.

El Tribunal Supremo señala la existencia de un “resultado anormal y desproporcionado claramente relacionado con la administración de la anestesia“, ya que la lesión en las raíces nerviosas no aparecieron espontáneamente sino tras la punción anestésica en lugar inadecuado.

La Mala Praxis comienza por no reconocer el error

De todos es conocido que la medicina está para curar al paciente. O hacer todos los esfuerzos posibles para curarlo. Y el médico, como ser humano que es, puede equivocarse, como todos. Entra dentro de la lógica humana. Pero la mala praxis comienza por no reconocer el error, prescindir de lo que la paciente en este caso le está diciendo, que tiene un dolor horroroso en el pie izquierdo y pese a ello, el anestesista sigue, porque ese dolor horroroso, según él, es frecuente.

Esto es lo que nos debe alarmar. Que un médico prescinda abiertamente de las quejas de la paciente y siga con su intervención ignorando esas quejas, porque según él es frecuente, es, humanamente, una total insensibilidad hacia el dolor ajeno y, profesionalmente, una negligencia médica por la forma de realizar la punción. Ahora bien: La pregunta que cabe hacerse es: ¿si el médico hubiera hecho caso a la reacción de dolor del paciente hubiese sido otro el resultado? Pues seguro que sí o, al menos, hubiera tenido una consideración y respeto hacia el paciente que no tuvo, al ignorar y pasar del dolor horroroso que éste tenía. El respeto al paciente exige un trato humano, no un trato insensible.

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